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jueves, 29 de mayo de 2008

PERUANOS ASOMBRADOS POR LAS INCREIBLES IMPRECISIONES DE LA NUEVA PELICULA DE INDIANA JONES!!!

La última aventura del héroe de culto Indiana Jones, que bate récords de taquilla en el mundo, generó malestar en Perú (donde se ambienta la película) debido a errores tan burdos como que el mexicano Pancho Villa enseñaba el quechua, el idioma de los incas. Los espectadores que acuden a ver 'Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal' se sorprenden cuando en la película se dice que Pancho Villa, el héroe de la revolución mexicana, y sus amigos hablaban quechua, el idioma de los antiguos peruanos. "Eso es una barbaridad", declaró Hugo Neyra, director de la Biblioteca Nacional del Perú. A la salida de las salas, los cinéfilos peruanos expresan su incomodidad ante el hecho de que la música que acompaña a las aventuras, ambientadas en Perú, del arqueólogo Indiana Jones está conformada por rancheras, típicas de México. A ello se agrega que hay guerreros mayas que hablan quechua en la selva peruana, región supuestamente plagada de arenas movedizas, con insaciables hormigas que devoran a humanos, y enormes cataratas que en realidad se encuentran en Hawai. Aunque quizá uno de los mayores errores de la cinta consiste en que sitúa la pirámide de Chichen Itzá -ubicada en México- en medio de la amazonía peruana. El historiador Manuel Burga, ex rector de la Universidad de San Marcos -la más antigua de América-, comentó que aunque se trate de una película de ficción a los creadores del personaje del látigo, Steven Spielberg y George Lucas, les faltó asesoramiento. "Hay muchos datos incorrectos, aunque se trate de una ficción. Eso va a ser perjudicial para mucha gente que no conoce nuestro país, pues muestra un escenario peruano que no es real. No es posible que se confunda la Amazonía con la selva de Yucatán en México", se quejó Burga. "Debió haber especialistas que investigaran previamente antes de elaborar el guión", sentenció el historiador. Neyra hizo notar, por su parte, que muchos estadounidenses y europeos medianamente informados se darán cuenta de que es "una aberración" mezclar las culturas maya e inca. "Ellos saben que Machu Picchu está en Cusco y que Chichen Itzá (está) en México", refirió. Teodoro Hampe, historiador, estimó que en la mente del estadounidense común hay un esquema según el cual todo lo que está más allá de sus fronteras hacia el sur, a partir de México, es lo mismo. "Para ellos les da igual, es lo mismo México, Guatemala, Bolivia o Perú", acotó. Otra de las incongruencias de la cuarta película de Indiana Jones es la ubicación de la ciudad de Nasca, en la costa sur de Perú, que la película sitúa en el Cusco, en medio de los Andes del sur peruano. Los comentarios critican también que la trama incide en un prejuicio difundido en el exterior y rechazado por la comunidad científica internacional según el cual la civilización andina es producto de la visita de extraterrestres. En esa línea casi al final del film emerge desde las profundidades de un palacio de oro un platillo volador. El mensaje subliminal parece ser que los logros de las civilizaciones surgidas en América Latina son producto de fuerzas sobrenaturales y no de la capacidad de sus propios habitantes.

viernes, 23 de mayo de 2008

CIBERNAUTAS DETECTAN 9 ERRORES EN NUEVA PELICULA DE INDIANA JONES

Una página web alemana señala los errores históricos y de continuidad que lastran 'Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal' Berlín (EFE).- Una página web alemana dedicada a registrar gazapos en el cine ha publicado hoy algunas 'perlas' encontradas (que no son tesoros precisamente) por los internautas en la última película de Indiana Jones, errores históricos incluidos. Hasta nueve fallos de producción han contabilizado, por el momento, los espectadores que ayer se acercaron a los cines de Alemania para asistir al estreno mundial de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal", la cuarta entrega de la saga aventurera protagonizada por el infatigable Harrison Ford. A pesar del alto presupuesto de la superproducción, por encima de los 125 millones de dólares, a Indiana Jones le persigue la sombra de la inexactitud. Al parecer, el equívoco más flagrante asoma en la escena en que Indy vuela al Perú y despliega un mapa en el que se habla de "Belize", un país que, como se queja un avispado internauta, no tomaría ese nombre hasta 1973. En el momento en que se desarrolla la película, a finales de los años 50, añade el usuario del portal informático, el lugar indicado recibía el nombre de "Honduras británica". Otro espectador se refiere al momento en que las cámaras enfocan el panel de control de un señalizador de cuenta atrás, en el que supuestamente se puede apreciar que éste lleva incorporado una bombilla LED (Diodo Emisor de Luz, en sus siglas en inglés). Según su denuncia, el sistema LED fue desarrollado por el ingeniero de General Electric Nick Holonyak en 1962, por lo que es posterior a la época en la que se ambienta este cuarto Indiana Jones. Además, los integrantes del foro se quejan de otros siete fallos de producción, visibles al ojo del espectador, como el descuido en la posición de los objetos en las sucesivas tomas de grabación. Botes de ketchup que se "levantan" mágicamente de una postura horizontal a otra vertical, bombas de relojería que regalan segundos extra o aparatosas heridas cuyas marcas se esfuman en el siguiente plano figuran entre los errores "de continuidad" advertidos por los puntillosos internautas. Las erratas tampoco son ajenas a las tres películas anteriores del intrépido aventurero. No en vano, "Indiana Jones y la Última Cruzada" lidera la lista de cintas con mayores equívocos del portal "Dieseher" ("Los mirones"), con 85 fallos. "Indiana Jones y el templo maldito" y "En busca del arca perdida" acumulan hasta 45 y 64 errores, respectivamente. El nuevo episodio de la saga sitúa al arqueólogo en Perú, donde busca una ciudad hecha de oro a la que devolver uno de sus tesoros, la calavera de cristal, de la que quieren apoderarse unos agentes soviéticos a las órdenes de Irina Spalko, encarnada por Cate Blanchett. Una vez más protagonizada por Harrison Ford, de 65 años, bajo la dirección de Steven Spielberg y la producción de George Lucas, el personaje de Indiana Jones se reencuentra con Marion Ravenwood, con quien ya compartió la búsqueda del Arca Perdida.