
Añadió que dichas herramientas de trabajo permitirían agilizar de manera notable la labor realizada por los bomberos desde el momento de la tragedia. "Tenemos el compromiso de recuperar los cadáveres que aún están bajo los escombros y entregárselos a sus respectivos familiares", enfatizó. Vega refirió que urge encontrar a las víctimas mortales debido a que se siente en el ambiente los efectos de la descomposición. La Dirección General de Epidemiología del Ministerio de Salud señaló que los cadáveres no son fuente de epidemia, más aún cuando las personas han fallecido por un sismo, por eso instaron a la calma a la población. Advirtió que se puede generar el incremento de Infecciones Respiratorias Aguda (IRA) porque luego de un sismo la población duerme a la intemperie y no tiene ropa de abrigo. Además, la exposición al polvo puede agudizar las alergias.
Otro riesgo es el aumento de las enfermedades diarreicas y las intoxicaciones por alimentos debido al colapso de las redes de agua y alcantarillado. El terremoto de 7.0 grados en la escala de Richter dejó más de 500 muertos y mil heridos en las localidades de Pisco, Chincha, Ica y Cañete, donde se concentran los daños principalmente.
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